Guía del fisioterapeuta sobre la artrosis de la columna vertebral

La osteoartritis (OA) de la columna vertebral es una enfermedad que suele producirse con el envejecimiento y que suele diagnosticarse después de los 50 años. Entre sus causas se encuentran las lesiones en la columna vertebral, el desgaste de los discos de la columna (a menudo asociado a la obesidad) o una tendencia hereditaria a desarrollar OA. A veces la causa es desconocida. La osteoartritis de la columna vertebral puede provocar dolor y rigidez, y dificultar la capacidad de agacharse, realizar actividades que impliquen soportar peso, como caminar, y llevar a cabo tareas cotidianas como vestirse y bañarse. Su fisioterapeuta le ayudará a controlar su enfermedad, a reducir sus molestias y a volver a moverse.

¿Qué es la artrosis de la columna vertebral?

A medida que envejecemos, los discos de la columna vertebral pueden desgastarse, empezar a abultarse y estrecharse. Estos cambios pueden ejercer presión sobre el cartílago, los ligamentos y las articulaciones en el nivel afectado de la columna vertebral y pueden causar dolor. El estrechamiento del disco también provoca un estrechamiento del espacio entre las articulaciones de la columna vertebral, denominadas articulaciones "facetarias". Las fuerzas que soportan el peso en las articulaciones aumentan debido a estos cambios en el disco. Como resultado, el cartílago que cubre la superficie de la articulación puede empezar a deshacerse y desgastarse con el tiempo. Si el cartílago se desgasta de manera que los huesos empiezan a rozar entre sí, puede producirse un agrandamiento de las articulaciones, inflamación, rigidez y dolor.

A medida que la OA de la columna vertebral avanza, su cuerpo intentará repararla mediante el crecimiento de nuevo hueso. Este crecimiento óseo se llama "espolón óseo". El desarrollo del espolón puede dar lugar a un trastorno conocido como estenosis espinal. Este trastorno suele afectar a hombres y mujeres de más de 50 años. Si los espolones se agrandan, pueden crear un estrechamiento de los espacios de la columna vertebral. El estrechamiento puede afectar a zonas pequeñas o grandes y puede dar lugar a una presión sobre los nervios cercanos a las articulaciones afectadas, lo que da lugar a síntomas que pueden incluir dolor, hormigueo, entumecimiento o ardor.

¿Cómo se siente?

Los síntomas de la osteoartritis de la columna vertebral varían de una persona a otra y pueden ser desde leves hasta incapacitantes. Es posible que no tenga síntomas aunque la enfermedad esté presente. Su aparición y progresión pueden ser bastante lentas.

En las fases iniciales o leves de la enfermedad, los síntomas serán intermitentes o aparecerán y desaparecerán. Puede sentir rigidez o dolor después de estar sentado mucho tiempo, al despertarse por la mañana o después de una actividad intensa. Usted o su familia pueden notar cambios en su postura. Algunas personas se inclinan hacia delante o se inclinan hacia un lado. Con una OA de la columna vertebral más avanzada, los síntomas serán más constantes y tenderán a interferir más con su actividad diaria, especialmente al caminar y estar de pie.

Los síntomas comunes de la OA de la columna vertebral incluyen:

  • Dolor de espalda o cuello
  • Dolor que empeora después de una inactividad prolongada, al levantarse por la mañana o después de una actividad física
  • Dolor que empeora al estar de pie y caminar, y mejora al sentarse o acostarse
  • Rigidez tras una inactividad prolongada, al levantarse por la mañana o con el movimiento de la zona de la columna vertebral afectada
  • Con una condición más avanzada, síntomas que no mejoran con el descanso y que interfieren con el sueño
  • Dolor, ardor o sensación de hormigueo que se extiende al hombro o al brazo, o a las nalgas o la pierna
  • Dificultad para realizar las actividades cotidianas normales, como vestirse y bañarse, así como para caminar y estar de pie a medida que la enfermedad avanza
  • Dolor causado por el debilitamiento de los músculos que rodean la articulación, debido a la inactividad

¿Cómo se diagnostica?

Su fisioterapeuta realizará una evaluación exhaustiva y puede:

  • Hacer preguntas específicas sobre su salud pasada y actual y el uso de medicamentos
  • Hacerle rellenar un cuestionario sobre cómo se desenvuelve en su vida diaria
  • Pregunte cómo surgieron sus síntomas, desde cuándo los tiene, dónde están localizados, cómo y cuándo se produce el dolor, y otras preguntas, para formarse una idea clara de su situación individual

A continuación, su fisioterapeuta le realizará un examen físico y podrá:

  • Evaluar la postura y la alineación de la columna vertebral, y medir la amplitud de movimiento y la flexibilidad de la columna vertebral y de las extremidades (brazos o piernas) en la zona afectada
  • Compruebe su función nerviosa con pruebas de reflejos, sensibilidad y fuerza
  • Observa cómo utilizas tu cuerpo para el hogar, el trabajo y las actividades sociales y de ocio
  • Compruebe su equilibrio para determinar el riesgo de caída

La información obtenida en su evaluación ayudará a su fisioterapeuta a prescribir un programa para aliviar sus molestias, mejorar su calidad de vida y conseguir que se mueva lo mejor posible.

Pueden solicitarse pruebas de imagen como radiografías, tomografías computarizadas (TC) y resonancias magnéticas (RM), pero no son necesarias en todos los casos. Sin embargo, si su fisioterapeuta sospecha que su dolor puede estar causado por una afección subyacente, puede solicitar pruebas a su médico y/o remitirle a éste para que realice una evaluación más exhaustiva. Su fisioterapeuta trabajará con su médico para ofrecerle el mejor diagnóstico y tratamiento.

¿Cómo puede ayudar un fisioterapeuta?

Su fisioterapeuta le ayudará a establecer objetivos para reducir los síntomas y frenar la progresión de la enfermedad. Aprenderá a hacer ejercicio de forma segura y a seguir participando en sus actividades diarias normales.

Su fisioterapeuta puede ayudarle con una variedad de opciones de tratamiento, incluyendo:

  • Ejercicio: El ejercicio es el tratamiento más importante para disminuir su dolor y mejorar su movilidad. Su fisioterapeuta le prescribirá actividades específicas de bajo impacto que fortalecerán los músculos de la columna vertebral, el abdomen y la cadera, para mejorar su capacidad de estar de pie, caminar y mantener el equilibrio, y reducir el riesgo de caídas.

Precaución: Consulte a su fisioterapeuta o a su médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicios.

  • Estiramientos: Su fisioterapeuta le prescribirá ejercicios de estiramiento específicos para la columna vertebral, los brazos o las piernas en función de los resultados de su evaluación inicial. Las personas obesas tienen una necesidad especial de estiramientos y ejercicios. Combinados con el fortalecimiento, los estiramientos pueden ayudar a frenar la progresión de la enfermedad.
  • Gestión de los síntomas: El manejo de los síntomas significa aprender a sentirse mejor y a mantenerse activo. A veces las personas temen que el aumento de la actividad empeore sus síntomas o aumente su dolor. Su fisioterapeuta le ayudará a aprender a ser más activo sin empeorar sus síntomas. El fisioterapeuta le ayudará a encontrar sus niveles de actividad adecuados y a desarrollar un programa único para mantenerle en movimiento.
  • Entrenamiento de la actividad diaria: Su fisioterapeuta puede enseñarle a meterse y salir de la cama, de la bañera o de una silla, y a agacharse y caminar con más facilidad.
  • Uso de las modalidades: Se pueden utilizar "modalidades" de tratamiento como el calor o el hielo para ayudar a controlar sus síntomas.
    • Terapia manual: El fisioterapeuta puede utilizar técnicas manuales suaves (terapia manual) para ayudar a mejorar la flexibilidad de la columna vertebral y aliviar la rigidez.
    • Entrenamiento del equilibrio y la marcha: Se pueden utilizar ejercicios e instrucciones para mejorar el equilibrio de forma segura, y reducir el riesgo de caídas.
    • Férulas especializadas o esparadrapo: El fisioterapeuta puede utilizar esparadrapo o férulas especializadas para ayudar a sostener las articulaciones. Las férulas para la espalda se utilizan sobre todo en los casos más avanzados.
    • Control del peso: Si es usted obeso, es probable que tenga más problemas de columna en la parte superior de la espalda. Tu fisioterapeuta puede ayudarte a mejorar tus niveles de actividad y remitirte a expertos en nutrición.

Recuerde que todos los casos de OA de la columna vertebral son diferentes. Su fisioterapeuta elegirá las mejores opciones de tratamiento para usted basándose en su evaluación de su problema específico.

Después de la cirugía

El tratamiento predominante para la OA de la columna vertebral es no quirúrgico. Sin embargo, los síntomas que interfieren con la función intestinal o vesical y causan problemas con el sistema nervioso pueden requerir cirugía.

Inmediatamente después de la operación, un fisioterapeuta le visitará en el hospital para ayudarle a levantarse de la cama y a caminar, y posiblemente a utilizar un bastón o un andador por seguridad. Cuando se haya producido una curación adecuada, es posible que le envíen a fisioterapia ambulatoria para seguir mejorando su forma de caminar y para progresar en su programa de ejercicios.

¿Puede prevenirse esta lesión o afección?

La osteoartritis se produce a medida que se envejece, pero no es un resultado directo del envejecimiento. Hay muchos factores que le ponen en riesgo de desarrollar OA, incluidos sus antecedentes familiares. Otros factores son las lesiones previas, el uso intensivo de la columna vertebral durante un periodo de tiempo y la obesidad.

Si usted es obeso, tiene una mayor probabilidad de padecer OA en la columna vertebral. La pérdida de peso es importante para reducir la tensión articular y, posiblemente, prevenir la aparición de la osteoartritis. Si ya tiene OA, la pérdida de peso puede prevenir el empeoramiento de la enfermedad. El ejercicio y el aumento de la función física, junto con las modificaciones de la dieta, también pueden disminuir el dolor.

La prevención de las lesiones, especialmente las deportivas, puede evitar la aparición de la OA. Es importante realizar sus actividades físicas o ejercicios hasta el punto de fatiga, pero sin forzar más allá de ese punto. Los ejercicios regulares de acondicionamiento y fortalecimiento mejorarán la capacidad de trabajo de sus músculos, aliviando la tensión de sus articulaciones.

Este artículo se publicó originalmente en el sitio web de la Asociación Americana de Fisioterapia. Consúltelo aquí.

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